Ahorrar Agua... una necesidad
Qué es lo que ocurre con las lluvias? LLueve... donde no debería, de forma rápida y copiosa, produciendo inundaciones no aprovechables, y donde verdaderamente hace falta... no llueve...
Miremos el caso de España, similar al de otros sitios: Los pronósticos para las próximas décadas hablan de una pérdida de precipitaciones de hasta el 40% en algunas regiones. Los embalses cada año, al estar por debajo de las marcas, se convierten en una preocupación gubernamental resultando un problema difícil de solucionar. En la época estival, la escasez de agua es uno de los temas más actuales en los medios informativos. En muchas ciudades de América del Norte, Central, y Sur, sumando al cambio climático, una red de distribución no planificada de acuerdo a esta nueva situación, la falta de agua para requerimientos domésticos, agropecuarios, comerciales e industriales, se convierte en un serio problema latente. La aplicación de medidas extremas, por regla general, conlleva un drástico corte en el suministro, de forma parcial según horario, causando serias pérdidas en el sector empresarial, turístico, y a nivel doméstico grandes incomodidades.
En el debate político, la escasez de agua ha pasado a ser motivo de preocupación y enfrentamiento de posturas en búsqueda de soluciones a nivel Global.
Aumentan las restricciones y penalizaciones por parte de las administraciones para el uso del agua. Mientras tanto, las tierras se secan y se resquebrajan. Los hermosos paisajes de antaño se convierten en un espectáculo triste y preocupante.

Son los actuales problemas del Medio Ambiente hacia los cuales vamos adquiriendo conciencia cada día. Los gobiernos a Nivel Mundial están tomando medidas para afrontar un desafío seriamente difícil. Nuestra participación también es necesaria, y de momento no involucra sacrificio alguno. Es importante saber que, ahorrar agua no va ligado a una pérdida de comodidad o confort. El empleo de economizadores en la grifería doméstica permite reducir el consumo de agua hasta un 50%, sin perder confort, y es la medida más rápida para reducir al menos, en el uso doméstico, comercial, y turístico, el consumo de agua a la mitad.
Otras medidas de gran utilidad:
El adquirir progresivamente nuevos hábitos más responsables en la utilización del agua, contribuirá en gran medida a solucionar las dificultades del problema al cual nos enfrentamos. Urge poder retener ese vital tesoro que se nos escapa de las manos.
El incremento del precio del agua
En el día a día los usuarios se amargan cada vez más con el aumento de las tarifas, cánones, impuestos, más nuevos tributos por el tratamiento del reciclaje del agua. El coste del agua en España ha subido en los últimos años por encima del Indice de Precios al Consumo (IPC). Sin embargo, según la opinión de los expertos, este incremento no es suficiente para cumplir con la Directiva Marco de Aguas (DMA) de la UE, que obliga a recuperar los costes del tratamiento del preciado líquido en el umbral del 2012. España es el tercer país de la Comunidad Europea más barato en factura del agua. Recientemente se ha abierto el debate sobre si la tarifa debe aumentar un 30%. Serviría para ir equiparando la facturación del agua con otros estados de la Comunidad Europea y financiar las inversiones necesarias para combatir la sequía, por ejemplo la instalación de desaladoras del agua de mar.
Por lo tanto, ahorrar agua, es un hecho que también va directamente ligado a nuestros bolsillos.
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El ahorro de energía y el calentamiento global |
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El calentamiento global debido a la emanación de gases contaminantes, consumo eléctrico desmedido, la enorme cantidad de vehículos circulando por todo el mundo, aumento de la población, incendios forestales, entre otras causas, finalmente, ha desequilibrado el sistema.
Reducir el calentamiento global va ligado a la reducción de emanaciones perjudiciales y al control de la energía, sea ésta producida por combustibles, gas, o electricidad. En el consumo de agua es de tener muy en cuenta que gran parte del agua que usamos, es agua caliente. Por ejemplo, en la ducha, el 87%. En el uso doméstico el 40% del agua que utilizamos ha sido calentada por algún tipo de energía. Al reducir el volumen de agua caliente que utilizamos con la colocación de economizadores de agua, también estaremos reduciendo el consumo de energía y la emanación de CO2. Cabe recordar además que, el precio de la energía es superior al del agua. Económicamente hablando, también merece la pena un menor gasto de energía. El empleo de bombillas de bajo consumo y evitar gastos de energía innecesarios contribuye también de una forma eficaz y solidaria.
© 2008 Ecologic Barna.
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